un párrafo, una estrofa, unas líneas… cada día o de vez en cuando.

Amor


yo quiero ser

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

[…]

Miguel Hernéndez, “Elegía a Ramón Sijé”


soneto enamorado


Soneto enamorado

Dulce como el arroyo soñoliento,
mansa como la lluvia distraída,
pura como la rosa florecida
y próxima y lejana como el viento.

Esta mujer que siente lo que siente
y está sangrando por mi propia herida
tiene la forma justa de mi vida
y la medida de mi pensamiento.

Cuando me quejo, es ella mi querella,
y cuando callo, mi silencio es ella,
y cuando canto, es ella mi canción.

Cuando confío, es ella la confianza,
y cuando espero, es ella la esperanza,
y cuando vivo, es ella el corazón.

Francisco Luis Bernárdez


Amor a aprender

Ya que no podemos saber qué conocimiento será más necesario en el futuro, no tiene sentido tratar de enseñar por adelantado. En cambio, debemos tratar de formar personas que aman tanto aprender y aprenden tan bien, que aprenderán lo que sea que se necesite aprender.

John Holt

 


formas de esperar

https://i0.wp.com/media.parabebes.com/articulos/5/2/4/l.semana-35-de-embarazo_1338809425.jpgesperar: impaciente(1)/ angustiadamente, ansiosamente, a pie firme (3), ardientemente (3), como agua de mayo, con ansiedad, con cautela, con confianza, confiadamente, con interés (16), con los brazos abiertos, de todo corazón (18), eternamente, indefinidamente, inútilmente, largamente (13), mano sobre mano (4), pacientemente, plácidamente (7), remotamente (10), tranquilamente.

Redes. Diccionario combinatorio del español, Ignacio Bosque et alii.

NOTA: estas son las palabras que con mayor frecuencia se combinan con “esperar” en español. El número que sigue a alguna de las locuciones indica el puesto en el que aparece la combinación de “esperar” con la palabra numerada. Así, “esperar” es la primera combinación sugerida si buscamos la palabra “impaciente”.


Paz armada

Será una paz armada, compañeros,
será toda la vida esta batalla;
que el cráter de la carne sólo calla
cuando la muerte acalla sus braseros.

Sin lumbre en el hogar y el sueño mudo,
sin hijos las rodillas y la boca,
a veces sentiréis que el hielo os toca,
la soledad os besará a menudo.

No es que dejéis el corazón sin bodas.
Habréis de amarlo todo, todos, todas,
discípulos de Aquel que amó primero.

Perdida por el Reino y conquistada,
será una paz tan libre como armada,
será el Amor amado a cuerpo entero.

Pedro Casáldiga (versionada en canción por Cristóbal Fones)


Los derechos del niño

Artículo 6

1. Los Estados Partes reconocen que todo niño tiene el derecho intrínseco a la vida.

2. Los Estados Partes garantizarán en la máxima medida posible la supervivencia y el desarrollo del niño.

Artículo 7

1. El niño será inscrito inmediatamente después de su nacimiento y tendrá derecho desde que nace a un nombre, a adquirir una nacionalidad y, en la medida de lo posible, a conocer a sus padres y a ser cuidado por ellos.

Convención de la Naciones Unidas sobre los Derechos del niño


Palabras para Julia

Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora [pienso.

La vida es bella, ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor.

Un hombre solo, una mujer
así tomados, de uno en uno
son como polvo, no son nada.

Pero yo cuando te hablo a ti
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otra gente.

Tu destino está en los demás
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.

[…]

José Agustín Goytisolo


Mira que el amor es fuerte

Mira que el amor es fuerte;
vida, no me seas molesta,
mira que sólo me r
esta,
para ganarte perderte.

Venga ya la dulce muerte,
el morir venga ligero
que muero porque no muero.

Santa Teresa de Jesús


La hora marcada

Muy deprisa se calzaba,   más deprisa se vestía;
ya se va para la calle,   en donde su amor vivía.

—¡Ábreme la puerta, blanca,   ábreme la puerta, niña!
—¿Cómo te podré yo abrir   si la ocasión no es venida?
Mi padre no fue al palacio,   mi madre no está dormida.
—Si no me abres esta noche,   ya no me abrirás, querida;
la Muerte me está buscando,   junto a ti vida sería.
—Vete bajo la ventana   donde labraba y cosía,
te echaré cordón de seda   para que subas arriba,
y si el cordón no alcanzare,   mis trenzas añadiría.

La fina seda se rompe;   la muerte que allí venía:
—Vamos, el enamorado,   que la hora ya está cumplida.

Romance del enamorado y la muerte


Volverás a verlo

Diré a Dios: «Roca mía,
¿por qué me olvidas?
¿Por qué voy andando, sombrío,
hostigado por mi enemigo?»

Se me rompen los huesos
por las burlas del adversario;
todo el día me preguntan:
«¿Dónde está tu Dios?»

¿Por qué te acongojas, alma mía,
por qué te me turbas?
Espera en Dios, que volverás a alabarlo:
«Salud de mi rostro, Dios mío».

Salmo 41


Piel

Es tan frágil la trama

que la rasga una espina,

tan vulnerable

que la quema el sol,

tan susceptible

que la eriza el frío.

Pero también percibe

tu piel delgada

la dulce gama

de las caricias,

y tu cuerpo sin ella

sería una llaga desnuda.

Piel, Alaide Floppa


Dos amores, dos ciudades

“Dos amores fundaron dos ciudades, a saber: la ciudad terrena el amor de sí hasta el desprecio de Dios, y la ciudad celeste el amor de Dios hasta el desprecio de sí mismo”

Ciudad de Dios, San Agustín


Después que te conocí

Después que te conocí,
todas las cosas me sobran:
el sol para tener día,
abril para tener rosas.
Por mi bien pueden tomar
otro oficio las auroras,
que yo conozco una luz
que sabe amanecer sombras.
Bien puede buscar la noche
quien sus estrellas conozca,
que para mi astrología
ya son oscuras y pocas.


El uno para el otro

-No nos quejemos, Bruno. Si nos hubiésemos encontrado antes no hubiéramos estado maduros el uno para el otro… ¿Te parece poco lo que tenemos? Pues casi nadie lo consigue en esta vida. Ni a nuestros años ni en la juventud… Casi nadie.

Si acaso le parecía poco, esas palabras dichas con tanta verdad -“el uno para el otro”- le saben a plenitud, porque también las entiende como “el uno al lado del otro”: no enfrente de la mujer, como él se situó siempre, sino a su lado…

La sonrisa etrusca, José Luis Sampedro 


Amor líquido

El amor es el anhelo de querer y preservar el objeto querido. Un impulso centrífugo, a diferencia del centrípeto deseo. Un impulso a la expansión, a ir más allá, a extenderse hacia lo que está “allá afuera”. A ingerir, absorber y asimilar al sujeto en el objeto, y no a la inversa como en el caso del deseo. El deseo es ampliar el mundo: cada adición es la huella viva del yo amante; en el amor el yo es gradualmente transplantado al mundo. El yo amante se expande entregándose al objeto amado. El amor es la supervivencia del yo a través de la alteridad del otro. Y por eso, el amor implica el impulso de proteger, de nutrir, de dar refugio, y también de acariciar y mimar, de proteger celosamente, cercar, encarcelar. Amar significa estar al servicio, estar a disposición, esperando órdenes, pero también puede significar la expropiación y confiscación de toda responsabilidad. Dominio a través de la entrega, sacrificio que paga con engrandecimiento. El amor y el ansia de poder son gemelos siameses: ninguno de los dos podría sobrevivir a la separación.

El amor líquido, Zygmunt Bauman


Ama y haz lo que quieras

Ama y haz lo que quieras – si te callas, hazlo por amor; si gritas, también hazlo por amor; si corriges, también por amor; si te abstienes, por amor. Que la raíz del amor esté dentro de ti y nada puede salir sino lo que es bueno.

San Agustín


El amor liga

El amor nos liga a las cosas, aun cuando sea pasajeramente. Pregúntese el lector,¿qué carácter nuevo sobreviene a una cosa cuando se vierte sobre ella la calidad de amada? ¿Qué es loque sentimos cuando amamos a una mujer, cuando amamos la ciencia, cuando amamos la patria? Yantes que otra nota hallaremos esta: aquello que decimos amar se nos presenta como algoimprescindible. Lo amado es, por lo pronto, lo que nos parece imprescindible. ¡Imprescindible! Esdecir, que no podemos vivir sin ello, que no podemos admitir una vida donde nosotros existiéramos ylo amado no, que lo consideramos como una parte de nosotros mismos. Hay, por consiguiente, en elamor una ampliación de la individualidad que absorbe otras cosas dentro de esta, que las funde connosotros. Tal ligamen y compenetración nos hace internarnos profundamente en las propiedades de loamado. Lo vemos entero, se nos revela en todo su valor. Entonces advertimos que lo amado es, a suvez, parte de otra cosa, que necesita de ella, que está ligado a ella. Imprescindible para lo amado, sehace también imprescindible para nosotros. De este modo va ligando el amor cosa y cosa y todo anosotros, en firme estructura esencial. Amor es un divino arquitecto que bajó al mundo según Platón,«a fin de que todo en el universo viva en conexión»

Meditaciones del Quijote, José Ortega y Gasset


Quién te ha guiado

JULIETA. ¿Quién te ha guiado para llegar hasta aquí? ROMEO. El amor, que a inquirir me impulsó el primero; él me prestó su inteligencia y yo le presté mis ojos. No entiendo de rumbos, pero, aunque estuvieses tan distante como esa extensa playa que baña el más remoto Océano, me aventuraría en pos de semejante joya.

Romeo y Julieta, W. Shakespeare


Edificar

Edificar es una expresión trasladada; sin embargo, por el momento, teniendo en mente este secreto del espíritu, queremos ver lo que esta palabra designa en el discurso directo. Edificar, “At opbygge”, está formada a partir de “at bygge” (construir) con el complemento “op” (hacia arriba), debiendo llevar éste el acento. Todo el que edifica construye, pero no todo el que construye edifica. (…) Por eso cuando un hombre levanta diez codos más el edificio que ya tenía treinta, no decimos, sin embargo que edifica, sino que simplemente construye un añadido. Aquí ya empieza a volverse curiosa la significación de la palabra; pues echamos de ver que tampoco es la altura lo que importa. Edificar significa levantar algo en altura desde los fundamentos. Altura en proporción inversa a la profundidad.

Las obras del amor, Kierkegaard


Minientrada

Amor sin egoísmo

ROXANA: Eso es amor.
CYRANO:                Sin duda. Sé que este sentimiento
que me invade terrible, y me azota violento,
ese amor: tiene todo su furor de conquista,
pero no es, sin embargo, un amor egoísta.
por saberte dichosa, yo mi dicha perdiera,
aunque tú no llegaras a enterarte siquiera,
con tal de contemplar, de lejos, un minuto,
una sonrisa tuya de mi desdicha fruto.
Cada vez que me miras, yo siento en mí nacer
alguna virtud nueva… ¿Empiezas a entender,
a comprender ahora? ¿Ves clara la verdad?
¿Puedes sentirme el alma en esta oscuridad?
¡Oh Dios, qué noche! Nunca soñé con algo así.
Yo os hablo a vos, y vos, vos me escucháis a mí.

Cyrano de Bergerac, Edmond Rostand


A qué llamamos “amor”

Hoy llamamos “amor” a muchas vivencias. Ligeras y densas, egoístas y generosas, inmediatas y eternas. En la sociedad que algunos llaman “postmoderna”, el amor es una especie de concepto explosivo, pero difícil. En cualquier caso, pienso que lo que es deseable es un concepto que permita integrar, como parte del amor, elementos imprescindibles como pueden ser el compromiso, la elección y, en consecuencia, la renuncia, los cambios, la comunicación… De otro modo nos encontramos con que las relaciones personales terminan desvinculadas de la idea de amor.

Hoy es ahora, J. Mª Rodríguez Olaizola