un párrafo, una estrofa, unas líneas… cada día o de vez en cuando.

Comunicación


No decir simplemente “¡muy bien!”

Cuando entramos en un aula es habitual escuchar a los adultos (padres, madres, abuelos, educadores…) que acompañan a los niños  un único comentario a las acciones, logros o cualquier cosa que muestren los pequeños: ¡muy bien! Solo y simplemente dos palabras. A veces no importa lo difícil que haya supuesto para el niño alcanzarlo, lo definimos con un calificativo corriente.

Vale, y ahora, ¿qué podemos hacer? Yo trato de llevarlo a la práctica en el aula, y me resulta complicadísimo. Pero simplemente el hecho de que cada vez que digo ¡muy bien! a un niño me planteo que quizá pude haber dicho otra cosa me parece un paso más adelante. Una estrategia que estoy empezando a utilizar es tener un repertorio más amplio: me parece genial, lo lograste, vale… para no tener que repetir siempre esas dos palabras que acaban vacías de mensaje. Pero quizá lo más sencillo sea verbalizar las acciones del niño o simplemente quedarse callado.

Alfie Kohn, “Cinco razones para dejar de decir ¡muy bien!


etimología de “pauta”

Pauta- constancia en 1611. ‘dispositivo que ayuda a dar dirección horizontal a los renglones de un escrito’. Tomado del latín pacta, plural de pactum ‘convenio’, que en la Edad Media tomó el sentido de ‘ley, texto legal’. De ahí, figuradamente ‘norma’ y el sentido material básico.

Corominas, Breve diccionario etimológico de la lengua castellana


Constitución

La Nación Española, deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad de:

  • Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las Leyes conforme a un orden económico y social justo.
  • Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la Ley como expresión de la voluntad popular.
  • Proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones.
  • Promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida.
  • Establecer una sociedad democrática avanzada, y
  • Colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra.

En consecuencia, las Cortes aprueban y el pueblo español ratifica la siguiente CONSTITUCIÓN



El valor de la danza

“La danza desde el punto de vista pedagógico puede desarrollar varios aspectos. El compañerismo: La danza se hace en grupo y hay que saber amoldarse a los demás. Esa coordinación individual que uno logra debe saber estar en realción con los otros. Saber desplazarse a la vez que otros niños puede ayudar a fomentar las relaciones humanas entre ellos.”

Danzas del mundo, Ángel Zamora

 


Soledad deshabitada en internet

Además, entre tanta comunicación virtual, la persona podría terminar en una especie de soledad deshabitada, en un mortal individualismo. La víctima de este aislamiento, de este individualismo, no es solo la comunidad que se deshilacha y se debilita; la primera víctima es el propio sujeto que se ve progresivamente arrojado en una triste soledad.

Revista Frontera, 79, El Ordenador y las Nuevas Tecnologías