un párrafo, una estrofa, unas líneas… cada día o de vez en cuando.

Corazón

soneto enamorado


Soneto enamorado

Dulce como el arroyo soñoliento,
mansa como la lluvia distraída,
pura como la rosa florecida
y próxima y lejana como el viento.

Esta mujer que siente lo que siente
y está sangrando por mi propia herida
tiene la forma justa de mi vida
y la medida de mi pensamiento.

Cuando me quejo, es ella mi querella,
y cuando callo, mi silencio es ella,
y cuando canto, es ella mi canción.

Cuando confío, es ella la confianza,
y cuando espero, es ella la esperanza,
y cuando vivo, es ella el corazón.

Francisco Luis Bernárdez


El héroe ante las emociones

Aquel que todo lo ha visto, que ha experimentado todas las emociones, del júbilo a la desesperación, ha recibido la merced de ver dentro del gran misterio, de los lugares secretos, de los días primeros antes del Diluvio. Ha viajado hasta los confines del mundo y ha regresado, exhausto pero entero. Ha grabado sus hazañas en estelas de piedra, ha vuelto a erigir el sagrado templo de Eanna, así como las gruesas murallas de Uruk, ciudad con la que ninguna otra de la tierra puede compararse. […]Busca sus piedra angular y, debajo de ella, el cofre de cobre que indica su nombre. Ábrelo. Levanta su tapa. Saca de él la tablilla de lapislázuli. Lee cómo Gilgamesh todo lo sufrió y todo lo superó.

Gilgamesh (epopeya mesopotámica)


Sueños

[…]

Es sueño y no misterio.
Y de pronto, en el alto
silencio de la noche,
un soñar mío empieza
al borde de tu cuerpo;
en él el tuyo siento.
Tú dormida, yo en vela,
hacíamos lo mismo.
No había que buscar:
tu sueño era mi sueño.

Pedro Salinas


Gramática de la fantasía

https://i1.wp.com/2.bp.blogspot.com/_Hc-IWoCySXA/SfBevJYPckI/AAAAAAAACP4/2sY9oPNuxAU/s400/2746406908_d054e128f4_o.jpgEl <<conrazón>> es, sin lugar a dudas, un <<corazón>> enfermo de racionalismo. Le hace falta algún estimulante de la pasión.
¡Ojalá que seamos pasión en la vida de quienes nos rodean y no el <<conrazón>> que les persigue!

Gramática de la fantasía, Gianni Rodari


Paz armada

Será una paz armada, compañeros,
será toda la vida esta batalla;
que el cráter de la carne sólo calla
cuando la muerte acalla sus braseros.

Sin lumbre en el hogar y el sueño mudo,
sin hijos las rodillas y la boca,
a veces sentiréis que el hielo os toca,
la soledad os besará a menudo.

No es que dejéis el corazón sin bodas.
Habréis de amarlo todo, todos, todas,
discípulos de Aquel que amó primero.

Perdida por el Reino y conquistada,
será una paz tan libre como armada,
será el Amor amado a cuerpo entero.

Pedro Casáldiga (versionada en canción por Cristóbal Fones)


Palabras para Julia

Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora [pienso.

La vida es bella, ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor.

Un hombre solo, una mujer
así tomados, de uno en uno
son como polvo, no son nada.

Pero yo cuando te hablo a ti
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otra gente.

Tu destino está en los demás
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.

[…]

José Agustín Goytisolo


Mira que el amor es fuerte

Mira que el amor es fuerte;
vida, no me seas molesta,
mira que sólo me r
esta,
para ganarte perderte.

Venga ya la dulce muerte,
el morir venga ligero
que muero porque no muero.

Santa Teresa de Jesús


Intimidad y lenguaje

Lo primero que parecen tener claro los humanos es que los sentimientos son algo que sucede en la intimidad. Esta palabra procede del latín intimus, que es el superlativo de interior, es decir, “lo que está más dentro, más al fondo”, lo secreto, lo más personal. “Conjunto de sentimientos y pensamientos que cada persona guarda en su interior” (María Moliner). Según parece las culturas occidentales, a la que pertenece la española, han exacerbado esa noción, pero no es una exclusiva suya. Por ejemplo, los ifaluk hablan de niferash, “nuestros adentros”, para designar los pensamientos, deseos y emociones. Los javaneses también sitúan los sentimientos “dentro” (batin).

J.A. Marina y M. López Penas, Diccionario de los sentimientos


No te hundas, corazón

Te quejas. Dices que sufres.
Dices que no puedes más.
Aún volverás a sufrir, y a amar, y a sufrir de nuevo,
y a gozar otra vez y otra y otra.
Sólo morirás una vez, eso es lo único que no podrá repetirse,
pero la vida es una continua repetición.
Te ha de dar todavía muchas ocasiones de equivocarte,
y tú has de llegar aún a acertar con el buen momento,
que el mundo te ha de volver a brindar como te lo ha brindado
ya tantas veces.

Vicente Gaos


Le abrió el corazón

Entre estas mujeres estaba Lidia y el “Señor le abrió el corazón para que aceptara lo que decía Pablo” (Hch 16,14). El sentido que encierra la expresión es importante. San Lucas enseña que el conocimiento de los contenidos que se han de creer no es suficiente si después el corazón, auténtico sagrario de la persona, no está abierto por la gracia que permite tener ojos para mirar en profundidad y comprender que lo que se ha anunciado es la Palabra de Dios.

Porta Fidei, 10b