un párrafo, una estrofa, unas líneas… cada día o de vez en cuando.

Dostoievsky

No entiendo nada

Antes, por ejemplo, las palabras “no entiendo nada” suponían la torpeza de quien las decía. En cambio ahora representan un honor. Baste decir ‘no entiendo de religión, no entiendo de arte’ para situarse a una extraordinaria altura. Esto es muy ventajoso cuando, efectivamente, usted no entiende nada.

Diario de un escritor, Dostoievsky

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