un párrafo, una estrofa, unas líneas… cada día o de vez en cuando.

Educación

Amor a aprender

Ya que no podemos saber qué conocimiento será más necesario en el futuro, no tiene sentido tratar de enseñar por adelantado. En cambio, debemos tratar de formar personas que aman tanto aprender y aprenden tan bien, que aprenderán lo que sea que se necesite aprender.

John Holt

 

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No decir simplemente “¡muy bien!”

Cuando entramos en un aula es habitual escuchar a los adultos (padres, madres, abuelos, educadores…) que acompañan a los niños  un único comentario a las acciones, logros o cualquier cosa que muestren los pequeños: ¡muy bien! Solo y simplemente dos palabras. A veces no importa lo difícil que haya supuesto para el niño alcanzarlo, lo definimos con un calificativo corriente.

Vale, y ahora, ¿qué podemos hacer? Yo trato de llevarlo a la práctica en el aula, y me resulta complicadísimo. Pero simplemente el hecho de que cada vez que digo ¡muy bien! a un niño me planteo que quizá pude haber dicho otra cosa me parece un paso más adelante. Una estrategia que estoy empezando a utilizar es tener un repertorio más amplio: me parece genial, lo lograste, vale… para no tener que repetir siempre esas dos palabras que acaban vacías de mensaje. Pero quizá lo más sencillo sea verbalizar las acciones del niño o simplemente quedarse callado.

Alfie Kohn, “Cinco razones para dejar de decir ¡muy bien!


Derechos internacionales

Artículo 1. Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.


Gramática de la fantasía

https://i2.wp.com/2.bp.blogspot.com/_Hc-IWoCySXA/SfBevJYPckI/AAAAAAAACP4/2sY9oPNuxAU/s400/2746406908_d054e128f4_o.jpgEl <<conrazón>> es, sin lugar a dudas, un <<corazón>> enfermo de racionalismo. Le hace falta algún estimulante de la pasión.
¡Ojalá que seamos pasión en la vida de quienes nos rodean y no el <<conrazón>> que les persigue!

Gramática de la fantasía, Gianni Rodari