un párrafo, una estrofa, unas líneas… cada día o de vez en cuando.

Etimología

etimología de “pauta”

Pauta- constancia en 1611. ‘dispositivo que ayuda a dar dirección horizontal a los renglones de un escrito’. Tomado del latín pacta, plural de pactum ‘convenio’, que en la Edad Media tomó el sentido de ‘ley, texto legal’. De ahí, figuradamente ‘norma’ y el sentido material básico.

Corominas, Breve diccionario etimológico de la lengua castellana


formas de esperar

https://i0.wp.com/media.parabebes.com/articulos/5/2/4/l.semana-35-de-embarazo_1338809425.jpgesperar: impaciente(1)/ angustiadamente, ansiosamente, a pie firme (3), ardientemente (3), como agua de mayo, con ansiedad, con cautela, con confianza, confiadamente, con interés (16), con los brazos abiertos, de todo corazón (18), eternamente, indefinidamente, inútilmente, largamente (13), mano sobre mano (4), pacientemente, plácidamente (7), remotamente (10), tranquilamente.

Redes. Diccionario combinatorio del español, Ignacio Bosque et alii.

NOTA: estas son las palabras que con mayor frecuencia se combinan con “esperar” en español. El número que sigue a alguna de las locuciones indica el puesto en el que aparece la combinación de “esperar” con la palabra numerada. Así, “esperar” es la primera combinación sugerida si buscamos la palabra “impaciente”.


Intimidad y lenguaje

Lo primero que parecen tener claro los humanos es que los sentimientos son algo que sucede en la intimidad. Esta palabra procede del latín intimus, que es el superlativo de interior, es decir, “lo que está más dentro, más al fondo”, lo secreto, lo más personal. “Conjunto de sentimientos y pensamientos que cada persona guarda en su interior” (María Moliner). Según parece las culturas occidentales, a la que pertenece la española, han exacerbado esa noción, pero no es una exclusiva suya. Por ejemplo, los ifaluk hablan de niferash, “nuestros adentros”, para designar los pensamientos, deseos y emociones. Los javaneses también sitúan los sentimientos “dentro” (batin).

J.A. Marina y M. López Penas, Diccionario de los sentimientos


Etimología y vida

En muchas lenguas el nombre del color rojo deriva de la palabra sangre y esta relación lingüística ha estimulado las mentes de generaciones de exégetas bíblicos, porque tiene que ver nada menos que con el nombre del padre de la humanidad. Según la etimología biblica, Adán debe su nombre al color rojo de la tierra fértil de la que fue creado (adamah), pero adamah deriva de la palabra semítica que describe el color rojo (adam), el cual procede a su vez de la palabra dam (sangre).

El prisma del lenguaje. Cómo las palabras colorean el mundo, Guy Deutscher