un párrafo, una estrofa, unas líneas… cada día o de vez en cuando.

Filosofía

querer el bien

“Si un hombre quiere en verdad el bien, entonces debe querer hacer todo por el bien o querer sufrir todo por el bien.”

Sören Kierkegaard

(foto de santiflores)


¿para qué sirve la filosofía?

Es muy frecuente oír la pregunta de para qué sirve, cuál es la utilidad de la filosofía. ¿Para qué ciertos hombres se dedican a abstrusas cavilaciones sobre el origen y la naturaleza última de las cosas? En términos generales, ha de contestarse que la filosofía, en efecto, no sirve para nada, pero que en esto precisamente radica su grandeza. Las diversas técnicas sirven al hombre y el hombre sirve a la filosofía en cuanto que la esencia diferencial de su naturaleza propiamente humana es la racionalidad, y esta le exige la contemplación intelectual del ser, el conocimiento desinteresado de la esencia de las cosas.

Historia sencilla de la filosofía, Rafael Gambra


En la vida como en la guerra

Yo actúo de forma que el enemigo tome mi fuerza normal por la extraordinaria, y mi fuerza extraordinaria, por la normal. Además la normal puede pasar a ser la extraordinaria y viceversa. […] Pues las dos fuerzas se producen una sobre otra; su interacción no tiene fin, como la de los anillos entrelazados. ¿Quién podría decir dónde comienza uno y dónde termina el otro?

El arte de la guerra, Sun Tzu (siglo IV a.C.)


Salir de la modernidad

De la modernidad se sale evitando toda superación crítica, para lo cual hay que disolver las tendencias que la animaban, radicalizando sus consecuencias y desvelando sus presupuestos. Para ello hay que anular el humanismo, en el cual se condensa la esencia de la modernidad. El humanismo de un lado coloca al hombre en el centro del universo convirtiéndolo en el señor del ser; y de otro le convierte en sujeto, como lo que está debajo, como lo que permanece en el cambio de las apariencias, como unidad de autoconciencia y sede de la evidencia. Este humanismo es posible sobre la base de una metafísica que concibe al ser como fundamento, evidencia, firmeza, estabilidad, presencia, que hace posible que el sujeto lo reduzca todo a objetividad, signo de la centralidad y de la voluntad de dominio del hombre.

Nuevas antropologías del siglo XX. El hombre en la disolución de la metafísica. G. Vattimo, Eloy Bueno de la Fuente