un párrafo, una estrofa, unas líneas… cada día o de vez en cuando.

Humanismo

pies en el suelo

Los pies en el suelo
y la cabeza en las nubes,
soñar despierto,
fingirme dormido
mientras hablo contigo,
olvidar un recuerdo
que nunca he vivido.

Juanjo Escribano


Derechos internacionales

Artículo 1. Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.


Gramática de la fantasía

https://i1.wp.com/2.bp.blogspot.com/_Hc-IWoCySXA/SfBevJYPckI/AAAAAAAACP4/2sY9oPNuxAU/s400/2746406908_d054e128f4_o.jpgEl <<conrazón>> es, sin lugar a dudas, un <<corazón>> enfermo de racionalismo. Le hace falta algún estimulante de la pasión.
¡Ojalá que seamos pasión en la vida de quienes nos rodean y no el <<conrazón>> que les persigue!

Gramática de la fantasía, Gianni Rodari


Los derechos del niño

Artículo 6

1. Los Estados Partes reconocen que todo niño tiene el derecho intrínseco a la vida.

2. Los Estados Partes garantizarán en la máxima medida posible la supervivencia y el desarrollo del niño.

Artículo 7

1. El niño será inscrito inmediatamente después de su nacimiento y tendrá derecho desde que nace a un nombre, a adquirir una nacionalidad y, en la medida de lo posible, a conocer a sus padres y a ser cuidado por ellos.

Convención de la Naciones Unidas sobre los Derechos del niño


Palabras para Julia

Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora [pienso.

La vida es bella, ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor.

Un hombre solo, una mujer
así tomados, de uno en uno
son como polvo, no son nada.

Pero yo cuando te hablo a ti
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otra gente.

Tu destino está en los demás
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.

[…]

José Agustín Goytisolo


Salir de la modernidad

De la modernidad se sale evitando toda superación crítica, para lo cual hay que disolver las tendencias que la animaban, radicalizando sus consecuencias y desvelando sus presupuestos. Para ello hay que anular el humanismo, en el cual se condensa la esencia de la modernidad. El humanismo de un lado coloca al hombre en el centro del universo convirtiéndolo en el señor del ser; y de otro le convierte en sujeto, como lo que está debajo, como lo que permanece en el cambio de las apariencias, como unidad de autoconciencia y sede de la evidencia. Este humanismo es posible sobre la base de una metafísica que concibe al ser como fundamento, evidencia, firmeza, estabilidad, presencia, que hace posible que el sujeto lo reduzca todo a objetividad, signo de la centralidad y de la voluntad de dominio del hombre.

Nuevas antropologías del siglo XX. El hombre en la disolución de la metafísica. G. Vattimo, Eloy Bueno de la Fuente