un párrafo, una estrofa, unas líneas… cada día o de vez en cuando.

Libertad

Derechos internacionales

Artículo 1. Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

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Constitución

La Nación Española, deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad de:

  • Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las Leyes conforme a un orden económico y social justo.
  • Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la Ley como expresión de la voluntad popular.
  • Proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones.
  • Promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida.
  • Establecer una sociedad democrática avanzada, y
  • Colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra.

En consecuencia, las Cortes aprueban y el pueblo español ratifica la siguiente CONSTITUCIÓN


La libertad de perdonar

Si por causa de Cristo, fueras injustamente juzgado, perdona. Te descubrirás así incomparablemente libre. […] No perdonas para cambiar al otro sino, sencillamente, para seguir a Cristo. Considera al prójimo en la totalidad de su existencia y no en una etapa de su vida. Busca la transparencia de corazón. Huye de la perspicacia y la artimaña. No intentes nunca manipular la conciencia del otro, valiéndote de su inquietud como instrumento para hacerle entrar en tus ideas.

Amor de todo amor. Las fuentes de Taizé, Hermano Roger de Taizé


Consecuencias de nuestra respuesta

Las consecuencias de nuestra elección (en relación a la llamada) no son menores en la vida humana. Si, por un lado, uno ausculta la llamada y vive conforme al don recibido, dándolo, experimentará felicidad. Su vida habrá sido auténtica. Si, por otro lado, uno trata de esquivar la llamada, de hacerse el sordo a la misma y niega el don recibido, vivirá en conflicto con su mismo ser, con la dinámica del don que desea abrirse camino a través de su existencia. Solo experimentará amargura e infelicidad.

La lógica del don, F. Torralba